EL AYAHUASCA (Banisteriopsis caapi) es una liana de la selva que crece en casi todos los rincones del Amazonas. Es conocida y reverenciada por todas las tribus indígenas como una “PLANTA MAESTRA” y constituye el fundamento de su MEDICINA TRADICIONAL .La palabra AYAHUASCA pertenece al quechua y significa “soga del alma”. Esta palabra tiene dos usos significativos dentro de la amazonia peruana:
para designar a la planta que es una liana normalmente de color marrón rojizo.
para designar al preparado enteógeno utilizado por los chamanes con fines mágicos,curativos y adivinatorios.
Este preparado está formado por un mínimo de dos plantas ; la liana de AYAHUASCA (banisteriopsis caapi ) y las hojas de CHACRUNA ( psyhotria viridis ). Se utiliza tanto para sanar enfermedades físicas, como psiquicas . Así mismo es usada con fines adivinatorios y para la resolución de conflictos familiares o de convivencia dentro la comunidad.
La chacruna, que es la planta encargada de producir las visiones, puede ser sustituida por otras plantas. Además, cada chamán añade ciertas plantas al brebaje según el uso ceremonial que va a tener.
Con estas dos plantas y los ICAROS es suficiente para llevar a cabo una ceremonia de AYAHUASCA.
Dentro de las plantas utilazadas en la mezcla con el AYAHUASCA pueden encontrarse las llamadas Plantas Maestras.Dentro de las plantas maestras podemos encontrar dos categorías.
- Las de carácter psico-activo, que enseñan directamente a través de sus visiones, como el TOÉ (Brugmancia sp.) o el TABACO .
- Las que no poseen componentes psicoactivos pero se manifiestan intensamente durante los sueños, como el AJO SACHA, la BOBINSANA , el CHIRIC SANANGO , etc.
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lunes, 27 de diciembre de 2010
AYAHUASCA
EL AYAHUASCA (Banisteriopsis caapi) es una liana de la selva que crece en casi todos los rincones del Amazonas. Es conocida y reverenciada por todas las tribus indígenas como una “PLANTA MAESTRA” y constituye el fundamento de su MEDICINA TRADICIONAL .La palabra AYAHUASCA pertenece al quechua y significa “soga del alma”. Esta palabra tiene dos usos significativos dentro de la amazonia peruana:
para designar a la planta que es una liana normalmente de color marrón rojizo.
para designar al preparado enteógeno utilizado por los chamanes con fines mágicos,curativos y adivinatorios.
Este preparado está formado por un mínimo de dos plantas ; la liana de AYAHUASCA (banisteriopsis caapi ) y las hojas de CHACRUNA ( psyhotria viridis ). Se utiliza tanto para sanar enfermedades físicas, como psiquicas . Así mismo es usada con fines adivinatorios y para la resolución de conflictos familiares o de convivencia dentro la comunidad.
La chacruna, que es la planta encargada de producir las visiones, puede ser sustituida por otras plantas. Además, cada chamán añade ciertas plantas al brebaje según el uso ceremonial que va a tener.
Con estas dos plantas y los ICAROS es suficiente para llevar a cabo una ceremonia de AYAHUASCA.
Dentro de las plantas utilazadas en la mezcla con el AYAHUASCA pueden encontrarse las llamadas Plantas Maestras.Dentro de las plantas maestras podemos encontrar dos categorías.
- Las de carácter psico-activo, que enseñan directamente a través de sus visiones, como el TOÉ (Brugmancia sp.) o el TABACO .
- Las que no poseen componentes psicoactivos pero se manifiestan intensamente durante los sueños, como el AJO SACHA, la BOBINSANA , el CHIRIC SANANGO , etc.
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jueves, 22 de octubre de 2009
terapia electroconvulsiva
La Terapia Electro-Convulsiva (TEC) sigue siendo uno de los principales tratamientos disponibles y utilizados en Psiquiatría para las enfermedades mentales graves.Los efectos secundarios de la terapia electroconvulsiva pueden causar daños transitorios a las funciones cognoscitivas, los cuales se manifiestan a corto plazo y en alguna pérdida de memoria. La pérdida de memoria se relaciona a eventos previos al tratamiento y puede esperarse que cese en un periodo de unos cuantos días a semanas (Sackeim, 1992). En raros casos, este daño a la memoria puede durar por periodos considerablemente más largos- de semanas a meses hasta años. Aún en estos casos, el impedimento de la memoria no interfiere con el funcionamiento mental o causa un déficit persistente en la formación de nuevas memorias o interfiere con las funciones cognoscitivas, tales como la inteligencia (Sackeim et al., 1992 1993, 2000). Hay una ausencia clara de evidencia que indique que la TEC causa daños a las neuronas u otras células del cerebro (Devanand et al., 1994).
martes, 20 de octubre de 2009
Depresion Mayor
El concepto de depresión mayor es muy utilizado en psiquiatría y hace alusión a un cuadro depresivo de una cierta intensidad y consistencia. Es decir, no se plantean dudas de que lo que el paciente tiene es una depresión, ya que presenta una serie de síntomas que se consideran diagnósticos (la presencia de estos síntomas nos permite hacer el diagnóstico con bastante seguridad, y, por lo tanto, poder pensar en el tratamiento adecuado). Este término no pretende hacer alusión a posibles causas internas (biológicas, por ejemplo) o externas (sociales, por ejemplo). Esto supone, al mismo tiempo, que bajo el término de depresión mayor pueden englobarse problemas muy diferentes, incluyendo casos más leves y casos más graves.
Puede presentarse como un episodio único a lo largo de la vida o más frecuentemente como varios episodios recurrentes. Se habla de trastorno depresivo mayor si además no ha habido ningún episodio maniaco (trastorno del estado de ánimo con euforia, exceso de energía, hiperactividad, desinhibición) intercalado, pues en ese caso estaríamos frente a un trastorno bipolar o maniaco-depresivo. También se puede diferenciar entre episodios melancólicos o no melancólicos y según la presencia o ausencia de síntomas psicóticos, rasgos atípicos o con inicio en el postparto.
El diagnóstico de la depresión mayor es fundamentalmente clínico, basándose en el interrogatorio y la exploración del paciente, teniendo en cuenta las variaciones individuales en la presentación de la depresión.
El término trastorno depresivo mayor indica un episodio depresivo presente al menos durante dos semanas, y que se caracteriza por la presencia diaria de una serie de síntomas, uno de los cuales debe ser un descenso del humor o de la capacidad para experimentar placer. En los niños y adolescentes el estado de ánimo puede ser irritable en lugar de triste. Otros síntomas relevantes son: pérdida de peso; hipersomnia (aumento de la necesidad de sueño) o insomnio (dificultad para conciliar el sueño, despertares frecuentes, despertar una o más horas antes de lo normal), enlentecimiento o agitación psicomotoras; fatiga; ideas de inutilidad o culpa; disminución de la capacidad de pensar o concentrarse; pensamientos recurrentes de muerte. Los síntomas han de mantenerse la mayor parte del día.
A parte de la tristeza pueden aparecer otros estados emocionales como la ansiedad o la irritabilidad, pero secundarios al estado de ánimo.
La intensidad de los síntomas puede ser variable. Puede haber pacientes con una tristeza vital y profunda que afecta a todas las áreas de la vida de relación del sujeto y que manifiestan una imposibilidad absoluta de anticipar o conseguir un cierto placer, mientras que otros pacientes pueden tener menos capacidad de buscar placer pero conservar la capacidad de experimentarlo si la situación es propicia. La persona nota que no tiene ninguna motivación por hacer cosas que antes le divertían o le hacían sentir bien.
A nivel del pensamiento la lentitud y los contenidos de tonalidad negativa marcan la pauta. No son raros los sentimientos de inutilidad o culpa excesivos o inapropiados. El paciente pierde su autoestima y puede expresar ideas sobrevaloradas de inutilidad, hipocondría (temor a padecer enfermedades), desesperanza o ruina. Está pesimista y pierde la ilusión por su entorno o futuro. Puede perder el interés por el cuidado de sí mismo, la propia higiene, por ir bien vestido. El llanto es la expresión de este estado emocional, sin embargo, en ocasiones, el enfermo se queja de no poder llorar.
En los pacientes con un trastorno depresivo mayor nos encontramos con una disminución de la capacidad para pensar o concentrarse o indecisión, incluso puede aparecer una disminución de la atención y quejas de falta de memoria. Estos trastornos serán más evidentes en las depresiones más severas y con mayor trasfondo biológico en comparación con las depresiones mayores con más carga psicosocial. Lo mismo ocurre con las alteraciones de la psicomotricidad (enlentecimiento y torpeza en los movimientos). No es rara la existencia de ideas de suicidio o de pensamientos recurrentes de muerte acompañados de una mayor o menor intencionalidad.
La vida instintiva y los ritmos biológicos pueden estar afectados. Existen alteraciones del sueño en la mayor parte de los cuadros depresivos (insomnio o hipersomnia). También pueden tener síntomas físicos, sobre todo la fatiga o pérdida de energía. Otros síntomas pueden ser las cefaleas, la amenorrea (ausencia de menstruación), la sequedad de boca, el estreñimiento y las palpitaciones.
Todos estos síntomas provocan, además, un malestar clínicamente significativo o deterioro social, laboral o de otras áreas importantes de la vida de relación del sujeto. Una depresión de cierta intensidad puede incapacitar a la persona para continuar haciéndose cargo del cuidado de su casa, para ir al trabajo, para relacionarse con otras personas.
Se ha de descartar que estos síntomas no sean debidos a una enfermedad médica o al consumo de sustancias, o explicados por la presencia de un duelo.
Un episodio depresivo mayor que no sea tratado dura seis o más meses. El inicio y la finalización pueden ser graduales o abruptos. El trastorno depresivo mayor es normalmente recurrente. La probabilidad de un único episodio está bastante por debajo del 50% y una vez que se ha establecido la recurrencia el riesgo de posteriores episodios aumenta a medida que se van produciendo éstos. El patrón de recurrencia es variable y generalmente impredecible. La separación entre episodios puede ser de meses e incluso años.
El trastorno depresivo mayor frecuentemente coexiste con otras patologías psiquiátricas, como son la distimia, el abuso de alcohol o de otras sustancias, los trastornos por ansiedad.
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